La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo 5ta. Parte

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La sociedad de los poetas de la noche - CAPITULO B-5ta parte-Notas de campo

Pasan eternos segundos de silencio, cuando de pronto, Elsa deja de preguntar. De las fauces del túnel de arcos en punta, surge un murmullo que gradualmente aumenta de volumen.

Las dos bestias negro-azuladas irrumpen en la sala relinchando, arrastran algo que todavía no llega a verse. La negrura del pasillo rehúsa a desprenderse, por unos instantes los apadrina.

Elsa observa boquiabierta, absorta, no se ha dado cuenta aún que la escriba, con su mirada tranquila, da por sentada la naturaleza de la visión y no se espanta cuando la antigua carroza funeraria sale desde las fauces del pasillo con pomposidad siniestra.

Es un modelo cuya cúpula asemeja a una enorme araña, tirada por animales sombríos. Crujen las rocas del piso bajo el peso de sus ruedas de hierro. Sin cochero, solo maderos, metal, tiras y corceles.

Elsa se pone de pie. Temblando, se acerca a la mole arácnida para ver de cerca su procesión. Huele a flores podridas, a dulzor marchito, a humedades exóticas; la buscadora no puede resistirse a la curiosidad de examinar tremenda aparición. Deja detrás a una escriba resignada. Ahora, debe saber, saber lo que transporta la carroza.

¿A quién, a qué, por qué?

¡Clap clap clap…..! El eco de los cascos se detiene. Ya no avanzan…

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La Sociedad de los Poetas de la Noche: Capítulo “A”, 5ta Parte

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Elsa sigue leyendo:

Escribimos para y por aquellos que buscan la misteriosa esencia antepuesta del alba. Para mostrar a los diurnos, lo oculto detrás de la tarde. Para que se luzcan ciertas luces, aún después que en el bioreloj pasen las doce.

 Aquellos que despiertos están, bien saben que el mundo de observar no nos deja. Aunque se vele la bola de fuego, las horas corren con su propia melodía de ritmos cambiantes: dolor arcano y amargo, extraños jolgorios, rarezas bizarras.

 Intentamos con nuestros medios,  pluma en mano como arma de corte, tajear los misterios de la tela de lo tenebroso. Por gusto, por saber a qué sabe la divina locura de la tierra nocturna.

Nuestras premisas: interpretar relieves del otro lado de Circadia, cruzar algunas fronteras del sueño, llegar a los rincones de la vigilia.

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