La Sociedad de los Poetas de la Noche, Fin del Capítulo “B”, Notas de campo Parte 14

Leer la entrada anterior                                                  Leer la entrada siguiente>

5, 4, 3, 2, 1…

Segundos antes de la extracción, Elsa dirige un vistazo al cochero sombrío que aguarda allá detrás, esperando la oportunidad. Ella lo reconoce en ese instante. Ya lo ha visto en otras bibliotecas vivientes, pero bajo distintas formas: Es un Al-z, devorador de memorias.

-¡Este recuerdo se viene conmigo, Al-z…!-le grita con aires de victoria, y con sus poderosas notas bajo el brazo, la buscadora salta fuera de la biblioteca-mente…

FIN DEL CAPÍTULO “B”

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo Parte 13

Leer la entrada anterior                                                 Leer la entrada siguiente>

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo Parte 13

Una descarga quiebra los tímpanos de la niña, quien se retuerce en una mueca de dolor; después de tanto silencio cualquier sonido es un grito. Tras el aturdimiento le llega la voz nasal de su compañero:

-Te escucho Elsa. ¡Estamos sacándote!

Las dos se miran otra vez, y saben que sentirán por tiempo indeterminado la extrañeza de extrañarse.

-…al final nunca supe su nombre…

La escriba se encoge de hombros, sigue risueña, respira con lentitud.

-Buena lucha allá arriba, Elsa.

-Gracias, amiga.

Ya de pie, la buscadora mete el anotador en su bolso de memoria y alza la vista al techo. Espera unos segundos y…

-Beto, tengo el libro. Estoy lista.

-¡Bien!- la voz masculina se aleja dando órdenes a otros que están más allá. Iniciando proceso de extracción en: 5, 4, 3, 2, 1…

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo Parte 12

Leer la entrada anterior                                           Leer la entrada siguiente>

La sociedad de los poetas de la noche-CAPITULO B- parte 12 -Notas de campo

La luz brilla por mucho tiempo, y la buscadora aprovecha para copiar otros pasajes de La sociedad de los poetas de la noche…
Pasan las hojas, ella escribe, trascribe, percibe, persiste. Quién sabe si días, quién sabe si noches, la pluma descarga letras sobre el papel, forma recetas que alteran y alternan las multirealidades.
Varios no-se-cuanto después, la escriba flota hasta la pequeña.
-Así funciona el libro. Como es adentro, será afuera, Elsa – dice la escriba, empapada de luz. Ya no se esfuerza al hablar, ya no se queda sin aire. ¡Tenés que irte ahora! Encontraste lo que viniste a buscar.
-¿Eh?
-¡Afuera! Tengo que llevar la biblioteca a otro lado.
-¿Y sabe a dónde?
-Nahh… ningún libro me lo dijo.
-Entiendo, entiendo. Las dos tenemos que irnos. Vamonos pues.

Elsa desliza el intercomunicador en su cabeza.
-Beto, ¿Me escuchás?
No hay respuesta. Elsa y la escriba cruzan miradas. La anciana no deja de sonreír.
-¡Beto, Beto! ¿estás ahí? ¡Beto!

 

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo 10ma. Parte •

Leer la entrada anterior                                           Leer la entrada siguiente>

La sociedad de los poestas de la noche - CAPITULO B-10ma parte-Notas de campo

Elsa arroja miradas frenéticas entre la lámpara moribunda y el tintero y la oscuridad y de nuevo la escriba. Piensa, piensa, y se pregunta:

-¿Éste es el último? ¿Es el último libro mágico de la biblioteca?

-Éste… es…- contesta la anciana. Y con sobrenatural desvarío, agrega:  ¿Pero de qué biblioteca… me pensás?

A la saltamentes le tiemblan las manos, le transpiran. Actúa empujada por fuerzas desde más allá de la enorme profundidad de sí misma. Abre el libro, con el solo impulso de su esperanza menguante…, y encuentra una pequeña gran respuesta, otra pieza del rompecabezas extraordinario: Alabanza a las lámparas.

La sociedad de los poetas de la noche - Alabanza a las lámparas.

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo 9na. Parte

Leer la entrada anterior                                           Leer la entrada siguiente>

La sociedad de los poetas de la noche-CAPITULO B-9na parte-Notas de campo

Se corta bruscamente la comunicación, porque la escriba, frenética, le sacude del hombro. Elsa vuelve a su lugar, al terror cercano, a la muerte de la memoria.

 En la oscuridad del túnel hay movimiento, y fulgores de colores enfermos.

 -¡NO! No pensé que fuera a venir tan rápido…-pero el lamento nunca llega a sostenerse de una realidad auditiva, es ahogado antes en un charco de terror desconocido.

 ¡Cláp, cláp, cláp! De nuevo los cascos, el temblor y los relinchos. Esta vez, la lámpara de la escriba parpadea, como si la propia luz tuviera miedo.

 -¡Buscá, …buscá ahora! ¡Elsa…, buscá un pasaje nuevo! -dice la anciana, sacudiendo las manos, que son ramilletes de hueso, en dirección al libro. Fuerza sus músculos. Es su último esfuerzo.

 La nueva carroza avanza rápido, no lleva peso muerto, va ligera de cualquier reminiscencia. Viene a por él… por el trozo de recuerdo que contiene uno de los últimos libros: La Sociedad de los Poetas de la noche

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo 8va. Parte

Leer la entrada anterior                                           Leer la entrada siguiente>

La sociedad de los poetas de la noche, CAPITULO B-8va parte-Notas de campo

Ni hablar que afuera se libra una gran batalla. Una de las decisivas, la más incisiva.

 ¡Bip, bip, bip! Otra vez, el intercomunicador, y una voz de helio fritada pregunta:

-¿Elsa, Elsa? (detrás del sabio que habla, estalla ruido de metales, miles de explosiones que acompañan el latido de las maquinarias. Golpean. Machacan. Pulverizan la superficie de la última coraza)

 -¡Hago lo que puedo! –exclama la pequeña. Respira más rápido, transpira.

 -¡Los artefactos y el resto de los infectados nos están rodeando. No podemos mantener el sistema estable por mucho tiempo! ¡No seas porfiada, tenés que salir de esa biblioteca ahora mismo antes que nos hagan mierda!

 -¡Estoy sobre algo importante! ¡Dénme un poco más de tiempo! ¡Aguanten carajo!

 -¡…! -el chirrido del hierro, los trotes de martillo y los gritos, ocultan la advertencia del exterior.

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES

La Sociedad de los Poetas de la Noche, Capítulo “B”, Notas de campo 7ma. Parte

Leer la entrada anterior                                           Leer la entrada siguiente>

La sociedad de los poetas de la noche - CAPITULO B-7ma parte-Notas de campo

-¡La carroza que llevaba el libro muer…! –automáticamente, Elsa retiene las palabras y piensa en la devastadora lógica.

La escriba mira la oscuridad con amargura y dice:

-Entonces es cierto… lo que intuyo…, es cierto que mi biblioteca se extingue…, es verdad que yo… con ella…, y vos… acá…

Elsa no duda un instante, vuelve a sentarse y evita recuerdos inútiles. La magia en el libro no se extrae sola, su pluma debe moverse y adelantarse. No sabe en que momento, otra carroza  reclamará aquellos pedazos de memoria donde ahora se encuentran.

 Afuera debe ser un caos – piensa la niña– y  a la escriba, la están perdiendo...

CONTINÚA PRÓXIMAMENTE…

LEER ENTREGAS ANTERIORES